Un data center rara vez falla de golpe: casi siempre hay señales previas que un buen plan de mantenimiento preventivo detecta a tiempo. Revisar periódicamente energía, climatización y equipos de TI reduce las paradas no planificadas y alarga la vida útil de la inversión.
Energía: UPS y tableros
- Prueba de baterías y revisión de su fecha de reemplazo recomendada por el fabricante.
- Verificación de alarmas, firmware y registros de eventos del UPS.
- Inspección termográfica de tableros y conexiones para detectar puntos calientes.
Climatización
- Limpieza o cambio de filtros y revisión de drenajes en equipos de aire de precisión.
- Control de temperatura y humedad en pasillos fríos y calientes.
- Revisión de sellos, paneles ciegos y flujo de aire en los racks.
Servidores, almacenamiento y red
- Revisión de alertas de hardware: discos, fuentes, ventiladores y memoria.
- Actualización planificada de firmware y drivers según las recomendaciones del fabricante.
- Verificación de garantías y contratos de soporte vigentes.
¿Cada cuánto?
La frecuencia depende de la criticidad y del fabricante de cada equipo. Lo habitual es combinar inspecciones mensuales o trimestrales con un mantenimiento integral anual, dejando todo documentado en un informe técnico.
